Las cortinas

Las cortinas son las encargadas de vestir la casa.

Las ventanas son un punto de contacto permanente con el exterior. A través de ellas entra frío, calor, ruido y luz. Es la suma de estos aspectos prácticos lo que hace tan compleja la elección de la mejor cortina. Una cortina apropiada se incorporará naturalmente al ambiente aportándole belleza y estilo.

Hay que analizar las características de la ventana y la función de la nueva cortina. De la abertura, hay que observar como abre. Una vez determinados los sistemas viables, pasamos a la función: si queremos filtrar la luz o si las necesitamos para amortiguar ruidos. Luego, si, la cuestión estética, que presenta dos opciones: colocar una cortina con personalidad o dejar que se asimile al ambiente.

Las medidas

La cantidad de género varía según el modelo de cortina y el ancho del rollo de la tela elegida. Para cortinas tradicionales, como las clásicas de 2 paños: con tablas, tablas encontradas o frunces y se calcula 2 veces y media el ancho de la ventana. Así para una ventana de 2 metros de ancho por 2,20 de alto se necesitarán 5 o 6 metros de género, o el doble si estamos hablando de rollos de 1,40 metros. En el caso de las cortinas orientales o romanas, a la medida de la abertura se le deben añadir 20 cm: la medida de marco a marco más una demasía de 5 cm por lado.

Este es un dato crucial, ya que el error más frecuente es obviar el marco cuando se toman las medidas.

La tendencia es que las cortinas toquen el suelo, una opción algo incómoda que puede resolverse llevándolas a 1 centímetro del piso. Aunque si el género es muy pesado, su mismo peso hará que con el tiempo se alargue y toque el suelo.

Cortinas Romanas

Hecha de tela cruzada por varillas horizontales, se levantan en pliegues y son ideales para ventanas fijas o corredizas.

Pueden ser de lana, jacquard o brocado, o de algodón, yute o bambú para ambientes informales. Se accionan con cordón o cadena con freno propio y son muy fáciles de lavar. Para que las cortinas romanas se deslicen fácilmente hay que mantenerlas recogidas los primeros 15 días. Así la tela se adapta mejor al plegado.

Paneles orientales

Se deslizan por un riel, pueden ser hasta 4, y admiten casi todos los géneros. Se han popularizado por su practicidad y aspecto moderno.

Enrollables

Se accionan enrollando la tela con un mecanismo de resorte o cadena lateral. Apropiadas para complementar una ventana con blackout, se recomienda recurrir a un experto que utilice géneros especialmente fabricados para este sistema.

De 2 paños

Para ambientes elegantes se sugieren géneros pesados como shantung, tafeta o seda natural. En casas más modernas van muy bien la gasa y la organiza. Este clásico modelo se cuelga de barrales utilizando argollas o trabas del mismo género. Además, se pueden hacer correr sobre rieles o si son livianas se sujetan de tensores, súper modernos, algo que va bien en ambientes industriales.

Género según el ambiente

Living o comedor, excepto en aquellos de tendencia marcadamente despojada, es aquí donde van los grandes cortinados.

Dormitorios, seda satén o raso para los clásicos y loneta, lino o algodón para un ambiente más fresco. El algodón también es una buena alternativa en dormitorios infantiles por su fácil lavado y su resistencia al calor.

Baño, hay que complementar ventana y bañera, esta última protegida con un forro interior de PVC.

Cocina, pueden ser visillos o estores de loneta o algodón. Por supuesto, todos resistentes y lavables.

El mejor color

Las telas detienen los rayos del sol tamizando la luz natural, pero no la claridad. Para restringir completamente el paso de la luz, lo más moderno es el blockout, cuya composición tiene un lado vinílico que impide el paso de la luz.

Los colores netos, de los que el dueño se cansa rápidamente, cambian el tono del ambiente. Si se quiere dar personalidad a la habitación, conviene jugarse con almohadones y acolchados impactantes, fácilmente renovables.

Calidad de las telas

Lo más aconsejable es que los géneros contengan poliéster, ya que es el material más resistente a los rayos solares.

Una cortina de este tipo, con un mantenimiento adecuado, debería durar unos 15 años. Hay telas más atractivas de menor durabilidad, como las sedas, que son muy vistosas y más agradables a la vista porque contienen más algodón en su composición, Lo que más rinde es elegir telas de 3 m de ancho, ya que se utiliza para el alto de la cortina.

Accesorios

Hay muchos complementos que realzan las cortinas y nos ayudan a lograr la imagen deseada. Los alzapaños o borlas pueden ser de seda o rústicos, y les dan un toque formal y elegante. También se pueden colocar pinches o rosetones de bronce, cerámica o forrados de la misma tela y crear movimiento. Los cordones de hilo, seda o yute sirven para sujetar la cortina de una manera más libre. El barral pude transformarse en un elemento decorativo: los hay de hiero, de bronce o de madera, ya las terminaciones son muy variadas. Pero atención: estos accesorios atraen mucho polvo, por lo que exigen una limpieza frecuente.

Limpieza y mantenimiento

Es fundamental averiguar el sistema de limpieza que mejor se aviene a cada género. Las telas aptas para el lavado manual se tratan con jabones neutros, y se debe repetir 3 o 4 veces el proceso. Si se ponen en el lavarropas, hay que retirar los ganchos y lavar varias veces. En los ambientes más expuestos a la suciedad pueden colocarse voiles de textura rústica, ya que el acrílico de su composición facilita el lavado frecuente. Por último, se aconseja colgarlas algo húmedas después del lavado, para que se vayan planchando por su propio peso.

Jamás se deben dejar en remojo las cortinas. La suciedad de las telas proviene del hollín y si se dejan reposar en un medio líquido se impregnarán en el tejido.

Colocación

Lo primero es la selección de la tela apropiada para cortinas. Revisa si la tela es lavable o de tintorería y en este último caso, si es que no encoge. Si es posible, prueba con una muestra antes de comprar.

En cuanto al forro, con muchas de las telas modernas éstos no son necesarios, aunque es verdad que las cortinas forradas sí cuelgan mejor, duran más y ayudan a evitar corrientes de aire.

Al momento de hacer las mediciones, el tamaño de los rieles lo dictará el tamaño de sus cortinas. Para sacarle mayor provecho a las ventanas se recomienda ajustar los rieles de manera que se extiendan más allá de los bordes de la ventana, para que pueda llevarlas hasta el final. En ventanas normales se recomienda que se pase por 15 cm a 30 cm, y en ventanas anchas hasta por 45 cm.

Sobre el largo apropiado, en el caso de las cortinas a piso, su borde inferior debe quedar a 2,5 cm. del piso, mientras que el de las cortinas cortas a 5 cm. debajo del antepecho de la ventana. Si decides comprar una tela con diseños estampados, ten en cuenta que debes contrastar el diseño en todos los cortes, debiendo cortar y desperdiciar para lograr el efecto correcto. Es mucho mejor si al comprar la tela dibujas un esquema previo de las ventanas y el área de la pared con las medidas exactas. Si temes que la tela se encoja, puedes dejar 5 cm extra para la basta.

Para ayudar a una correcta caída de las cortinas, existen tiras con pesos especiales para introducir en las bastas. Son fáciles de quitar, sobretodo en caso que se necesite un lavado de la tela. En lo que respecta a las tiras de encabezamiento, los diseños actuales hacen todo el trabajo, tales como el nido de abeja, cartuchera, o las tiras removibles para forros. Estas últimas se cosen a la parte superior de los forros, los cuales luego se fijan a las cortinas con los mismos garfios de la tira. Los forros pueden luego quitarse fácilmente para lavarlos.

Con estos consejos tu elección e instalación de las cortinas será más fácil. O en todo caso, te ayudará a una supervisión más informada sobre los cortineros profesionales que contrates para hacerlo.

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